Hace poco, en un charla entre los grumos, mientras hacíamos una pausa en la grabación, discutíamos la posibilidad de inventar algo y entre ideas locas surge la de Jammyl quizás por ser el guitarrista nos menciona que lo ideal sería hacer una guitarra sin cuerdas. Porque estas son el punto débil de una guitarra por su desgaste, porque hay que afinarla constantemente, entre otras cosas. Claro su idea tampoco es que se parezcan a esos juguetitos de plástico que vienen con los juegos de video donde aprietas botones, sino que tal vez conservando su clásica forma, la guitarra sin cuerdas pueda tocarse las notas, sin tocar el diapasón, como si existieran unas cuerdas imaginarias.
Con esa idea en mente, sumergiéndonos en la web recorriendo nuestros habituales sitios, nos dimos con la sorpresa del Theremin, este aparato que pensábamos destinado solo a hacer sonidos extraños para películas de ciencia ficción de los años 50.Una revisión rápida alwikipedianos dice que fue inventado por un ruso Lev Serguéievich Termen en el año 1919, tan buena impresión causo que hasta Lenin aprendió a tocarlo. Hasta la fecha su uso ya se ha tecnificado y hasta cierto punto popularizado y hoy en día podemos escucharlo en todo tipo de género musical.
Lo que sigue es la causa del post, una explicación y performance de Pamela Kurstin, que en aproximadamente 20 minutos nos demuestra que la idea de tener una guitarra sin cuerdas no está muy lejana.
Se cumplen tres décadas de la muerte del cantante. El líder de Joy Division marcó a toda una generación. Su legado fueron sus canciones oscuras e introspectivas.
-- Parte del público estaba asustado. Sobre el escenario, aquel joven se convulsionaba de manera extraña. Daba miedo. Tenía la mirada perdida, y agitaba los brazos nerviosamente al ritmo de la música.
En las primeras filas, un reducido grupo de neonazis coreaba la actuación, convencidos erróneamente de que el nombre del grupo –una alusión a los pabellones de prostitutas de los campos de concentración–, era un claro indicio de su ideología nacionalsocialista. Nada más lejos de la realidad.
Joy Division era un grupo extraño. Y entre sus muchas rarezas se encontraba la fascinación por la estética nazi, algo que compartieron con muchas bandas de la época, que encontraban en ello una forma de provocación. La década de los setenta tocaba a su fin, y el efímero fenómeno punk pedía a gritos una renovación interior, un soplo de aire fresco. Y aquel extraño joven y su banda estaban dispuestos a poner su grano de arena.
Un alma perturbada
Puede que algunos pensaran que había algo de pose en la actitud de Ian sobre las tablas. De ser cierto, eso sólo respondería a una parte de la realidad: Curtis padecía epilepsia, una enfermedad que había contribuido a reforzar lo introspectivo de su carácter y cuyos síntomas fueron su principal inspiración para su manera de bailar. Tal era su entrega, que sus habituales desmayos eran confundidos a menudo con parte del espectáculo.
Nacido en Manchester el 15 de julio de 1956, Ian Kevin Curtis había demostrado desde muy joven unas cualidades innatas para la poesía. No en vano, su talento le procuró una beca en la prestigiosa The King’s School, donde fracasó rotundamente.
Decidió entonces centrar sus esfuerzos en la música, dando forma a unas composiciones que destilaban un pesimismo romántico, un halo oscuro que reflejaba un nada disimulado sufrimiento interior. Curtis era un alma perturbada, frágil e inestable. Y como tal, parecía destinado a morir joven y de manera trágica.
Pioneros del post-punk
Ese mismo destino, a veces, encierra singulares paradojas: Joy Division nació gracias a un concierto de los Sex Pistols. En 1976, cuando todavía eran unos completos desconocidos para el gran público, la que más tarde se convertiría en la banda punk por excelencia actuó en Manchester ante un reducido grupo de fans.
Allí estaban Peter Hook, Bernard Sumner y el propio Ian, que no tardó en unirse a Warsaw, la banda que decidieron formar tras ver aquel concierto. Warsaw, rebautizados poco después como Joy Division, se hicieron un hueco en la escena local gracias a un sonido inédito que hacía de sus limitaciones su principal virtud.
A diferencia de la mayoría de los grupos de rock, en Joy Division era el bajo el que llevaba el peso de la melodía, apoyado en una base rítmica hipnótica, mientras la guitarra pasaba a un plano secundario. Por encima del resto, la profunda e inquietante voz de barítono de Ian dibujaba paisajes sonoros plagados de referencias literarias.
Joy Division poseían un magnetismo enigmático, doloroso y sincero. Tony Wilson, fundador del sello The Factory y personaje clave del llamado sonido Madchester, fichó al grupo para publicar su debut discográfico, Unknown Pleasures. El disco se alzó con el segundo puesto en las listas independientes británicas. Aquello les abrió las puertas a un segundo disco que, a la postre, se convertiría en la obra póstuma de Ian.
Desgarrado por el amor
La fascinación de Curtis por la muerte se había ido acentuando con el paso del tiempo. Su tormentoso matrimonio con Deborah Curtis, con quien se había casado a los 19 años, su relación extramatrimonial con la belga Annik Honoré y su desastrosa labor como padre desembocaron en una crisis personal que lo llevó a encerrarse en sí mismo y en sus propias letras.
Poco antes de que Closer, el segundo disco de la banda, viera la luz, y cuando Joy Division estaba a punto de embarcarse en una gira por EE UU, Curtis se ahorcó en la cocina de su casa de Manchester. En su tocadiscos giraba The Idiot, el álbum más introspectivo de Iggy Pop. Sus restos se enterraron bajo el epitafio Love will tear us apart (El amor nos desgarrará), el título de su canción más popular y el resumen trágico de su corta vida. Tenía 23 años.
Un icono, también en la gran pantalla
La singular vida de Ian Curtis ha servido de inspiración para el cine. Basándose en Touching from a distance, la biografía que del icono escribió la que fuera su mujer, Deborah Curtis, Anton Corbijn rodó en 2007 Control, un biopic protagonizado por Sam Riley, que guarda un espectacular parecido con el músico.
La cinta recogió multitud de elogios por parte de la crítica y recibió el premio a la Mejor Película Europea en el Festival de Cannes. Otros cineastas, como Grant Gee, optaron por retratar la vida de Curtis en forma de documental. Joy Division (2007) reconstruye la vida del cantante a través de las declaraciones de sus familiares y amigos más cercanos, contribuyendo a dar forma a un relato para muchos más fiel a la figura del mito.
Por otra parte, Michael Winterbottom plasmó en la imprescindible 24 hour party people la efervescencia de la escena de Manchester a finales de los setenta y principios de los ochenta, en la que Joy Division jugaron un papel esencial.
Su legado
- Unknown pleasures. 1979. El debut discográfico de Joy Division mostraba en su portada los 100 pulsos sucesivos del primer púlsar descubierto. Tan magnética referencia servía para hacerse una perfecta idea de lo atrayente de su sonido: canciones tan primarias como absolutamente estremecedoras, ejecutadas con una evidente limitación técnica que fue compensada con creces a base de pasión.
Disorder o She’s Lost Control dan buena cuenta de ello. Más allá de las listas indies, sus ventas fueron pobres, aunque con el tiempo sería reivindicado como uno de los debuts más influyentes de todos los tiempos.
- Closer. 1980. Pese a que el lanzamiento del segundo trabajo de Joy Division estaba programado para mayo de 1980, el suicidio de Curtis hizo que se aplazara hasta julio de ese mismo año. Así pues, el líder de Joy Division no vivió para ver el éxito de Love will tear us apart, single que no apareció en la primera edición de un disco más austero y claustrofóbico que su predecesor.
Una auténtica obra maestra de sombría, funeraria y premonitoria portada que puso el punto y final a la banda y sirvió de nexo entre el punk y la new wave, de la que los supervivientes de Joy Division serían grandes protagonistas con su nueva banda, New Order.
Este tío conpinta devisitante asiduo de algún karaoke de la Av. la marina, esel autor de los temas más memorables para todos aquellos que tuvimos una infancia ochentera. Conocido hoy como el Capitán Memo, este chileno cuyo nombre reales Juan Guillermo Aguirre, es quien le puso la voz a esas canciones de las series que marcaron a muchos nuestra niñez como: He-man, Capitán Futuro,el Vengador,Flash Gordón, la pequeña lulu, entre otros, así como compuso clásicos como: la abeja maya, Candy Candy, Heidi, Marco, entre otras.
Pues bien, parece que nos cae por Lima para una presentación el 31 de Mayo. A estar atentos que lo mejor es recordar lo buenos momentos.
Bien sabido es que los mejores trabajos de Daniel F (en su etapa de solista), corresponden en su mayoría a las maquetas artesanales que grabó antes de volver a formar a LEUSEMIA. Kursiles Romanzas, Kursiles sobrantes, Ecce Homo , Tanque diatriba y Genetaríz del acero pasional, son las más resaltantes. Algunas de ellas aún se pueden conseguir en el emporio de Quilca (cuadra 2 y cuadra 3), y sino, se pueden descargar de http://oirantuvoz.blogspot.com/2007/03/daniel-f-maketas.html
El tema Caramelo de Limón, pertenece a esta maqueta: Generatriz del acero pasional; resulta que el F era sonidista del estudio de Pancho Muller y asi obtuvo la pista de esta famosa cumbia. En plan de joda se animó a cantarla, cambiando la letra y parodiando a gente vinculada al ambiente rockero nacional (..Ya no llores oyeee Cucho, tú tampoco Kimba bilis hombre, y nos vamos pa´Yanamayo.Saludos pa´bola en el pabellon 11:Canto Grande, achachao Culebraaaa!)
Verano de 1960; Erwin Flores vivía en el distrito de San Isidro, cerca de la tienda Sears y estudiaba en la GUE (Gran Unidad Escolar) Alfonso Ugarte. Pancho y Rolando estudiaban en la GUE Melitón Carvajal y también eran de Lince. En ese centro de estudios tenían la mejor banda de música escolar, dirigida por el profesor Smith, hermano de la mítica y malograda Lucy Smith, protagonista de un poderoso vals que cantaban Los Embajadores Criollos. Por su parte, César Castrillón estudiaba en el Rímac, aunque paraba siempre en el barrio. El distrito de Lince era en ese entonces el epicentro del rock en el Perú: en las mismas calles se cruzaban chibolos que a la vez eran integrantes de Los Belkings, Los Mad´s, Los Zanys, Los Steivos (Soviets al revés) y muchas otras bandas.
En un principio no paraban con Rolando. La primera vez que César, Pancho y Erwin se encontraron fue en un parque (Se habían escapado del colegio), César estaba tocando un rondín y tenía una voz muy melódica. Pancho lo acompañaba tocando el ritmo en un automóvil con un par de palos que hacían la vez de baquetas. Erwin los miró sorprendido, se acercó y, cuando acabaron de tocar, entabló conversación. Descubrieron una mutua obsesión por la música, pero Erwin no tenía el talento de los otros dos, sólo interés, actitud e hiperactividad. Pronto empezaron a frecuentarse, Pancho trajo a Rolando y comenzaron a reunirse en su casa para escuchar música. En el año 1962 Erwin se fue a estudiar agronomía en Brasil y aprendió torpemente algunos acordes de guitarra. Como no podía hacer punteos decidió continuar siendo segunda guitarra. Regresó a Perú en 1964 con una guitarra eléctrica en su equipaje y con todas las intenciones de formar una banda de rock & roll (Lo que no tenía en talento melódico lo tenía en ritmo, pero a lo bestia). Se reunió con Pancho y César y se dedicaron a conseguir equipo para tocar. Para empezar, con los amplificadores no tuvieron problemas. El padre de Erwin importaba equipos electrónicos y se los vendía a compañías pesqueras y a radioaficionados. Los amplificadores caseros de 50 watts que le consiguió a su hijo estaban hechos para manifestaciones, lo que definió por completo el impactante sonido de la nueva banda. Una mañana, los tres amigos fueron al almacén del señor Flores y se llevaron cargados los amplificadores hasta Lince. Como era técnico, el padre de Erwin se los arregló. Le puso unos twiters a los parlantes que mejoraron el sonido, aunque no demasiado. Las guitarras y el bajo eran Fender. Las compraron en Sterling, una tienda de la avenida Larco, pero de sus instrumentos lo que resaltaba era una batería Roxy, con unos tomtones que alucinaban al personal del barrio que empezaba a frecuentar sus ensayos.
Paralelamente, Rolando Carpio guitarreaba con Frank Privette – líder de Los Steivos- en los portales de Lince; era mucho más técnico que ellos –de los cuatro era el único que sabía leer algunas notas-, pero aceptó tocar en el grupo porque tenían equipos (este factor es muy importante para un músico y no tiene nada de interesado, ya que le permite una estabilidad en su desarrollo. Al fin y al cabo, los Rolling Stones aceptaron a Bill Wyman porque tenía amplificador de bajo propio). Rolando era la pieza que faltaba para lograr la química necesaria en toda banda de rock. Aún no tenían nombre, pero pronto Erwin llegó a un ensayo con una propuesta brillante: que se llamaran "Los Sádicos". Como era demasiado directo, y en aquel entonces ya existían los relojes Seiko, le volaron la "D" y quedaron como Saicos. De esa manera, jugaban además con la fonética de la palabra inglesa psycho, tan importante para entender aquella época.
El que tenía voz más entonada era César "Papi" Castrillón, pero no podía cantar y tocar bajo a la vez (..es algo muy difícil) porque recién estaba aprendiendo. Por eso, poco antes de sus primeras actuaciones, comenzaron a ensayar ocasionalmente con un amigo del barrio, un sujeto apellidado Ballón, que cantaba en uno de los innumerables grupos de Lince llamado Los Belton´s, imitaba a Elvis y no le parecía bien cantar en castellano. Lo cierto es que la influencia de los Teen Tops y Enrique Guzmán estaba menguando y los más rockeros abandonaban el castellano. La presencia paralela de la beatlemanía y de la Nueva Ola hizo que, para diferenciarse, muchos rockeros peruanos creyeran que cantar en inglés era la quintaesencia del purismo, es decir, exactamente lo contrario a lo que pensaban los subtes a principio de los 80.
Los Saicos estuvieron en medio de esa disputa por el idioma que se debe utilizar para rockear. Y tomaron una importante decisión estética al cantar en castellano y de esa manera, es decir, gritándolo. En ese sentido hay que decir que de las 12 canciones que se conservan sólo dos son en inglés, y además son temas de temprana composición: Come On y Lonely Star.
A fines de 1964 los cuatro Saicos se presentaron una noche en el Negro-Negro (la legendaria boite del Centro de Lima que fue inmortalizada por Mario Vargas Llosa en su novela Conversación en la Catedral), cuando ya eran semi-famosos. Entre el público se encontraba Juan Gonzalo Rose y otros conspiradores del lenguaje. El finado Troglodita, que en esa época se hacía llamar solamente Jean Paul (su nombre real es Enrique Tellería) cantó esa noche con Enrique Pastor en la guitarra. Ahí fue cuando se conocieron y empezaron a frecuentarse. Luego, Enrique Pastor sería baterista de Los Steivos, cuando Rolando Carpio ya se había retirado completamente de esa banda. Aquella noche en el Negro-Negro los Saicos comenzaron a tender las redes. Por un lado conocieron el ambiente literario limeño y ganaron un buen amigo: el poeta Juan Gonzalo Rose, a quien comenzaron a visitar en su oficina, además de volver a cruzarse en cantinas. Por otro, empezaron a parar con los rockeros que en aquel entonces hacían la música más interesante: gente de los Steivos, el Troglo. Poco tiempo después empezarían a verse también con los Golden Boys y con unos jovencísimos Shain's. También establecieron contacto con gente que hacía una música más melódica como Los Dolton´s, o con nuevaoleros como Danny Valdy (nombre artístico del economista Dennis Falvy), Kike Martino, Enzo Roldán y Pepe Cipolla.
El hermano de Erwin (que fungía a la vez de manager), había convencido a Vlady Artieda, un discjockey bastante popular de Radio El Sol para que la banda tocara en el festival CACODISPE(Cadena de comentaristas de discos del Perú) en el cine Tauro a manera de debut oficial. Era una oportunidad muy importante: iba a estar todo el periodismo peruano de espectáculos. Inmediatamente el grupo se puso nervioso y se prodigó en excusas. Le dijeron a Harry que no podían tocar porque Ballón (con quien nunca tocaron en vivo y no fue un quinto Saico ni mucho menos) no había ensayado con ellos, no estaban listos y el festival se venía en dos días. Harry, asado, les respondió muy peruchamente:
-"OK, Erwin, tú gritas, que al menos te sabes las canciones, y a la qué chucha".
Y Erwin se convirtió en el frontman de la banda y sus pocas cualidades musicales derivaron en actitud volcánica, entonces edificaron su leyenda urbana, la más sólida que en las últimas décadas ha visto Lima.
En CACODISPE se reunía la industria entera (radio, TV, discos) para premiar a los mejores artistas y productores del año. El grupo todavía no estaba del todo listo, pero tenían cojones. Se presentaron con el único tema bien ensayado, Come On(que escuchado hoy tiene un sonido similar al del segundo LP de la Velvet Underground, disco revolucionario grabado en 1967), cuando terminaron de tocar su única canción, el auditorio quedó estupefacto. Un silencio de muerte cayó sobre la platea. Nadie movía un músculo. Los músicos sintieron el fracaso en el ambiente. De pronto, un rugido de aplausos y gritos se levantó en el teatro.El éxito atronador de la primera presentación de Los Saicos en el festival CACODISPE tuvo resultados imprevisibles: Por un lado, la enamorada de Erwin lo abandonó porque se dio cuenta de que era un forajido y muchos amigos del colegio y del barrio dejaron de hablarles y les hicieron la ley del hielo (Jha!). Pero a la vez se les acercó una bella chica beat de 21 años que trabajaba como gerente y administradora del sello discográfico Dis Peru. Rebeca Llave -entonces toda una chibola bien taipá- apostó desde el primer momento por ellos, los mimó, comenzó a frecuentar sus ensayos y les hizo un contrato en el que les pagaban un sol por disco vendido. En uno de sus ensayos, comenzaron a tocar un tema que hacían solo para divertirse, pero a Rebeca le encantó y los convenció para que lo grabaran. Fue su éxito más grande y llegó incluso al público no entendido. "Demolición" tiene una letra anarquista y está inspirada en el surf pero se ha convertido en el himno nacional para todos los peruvian rockers.
Las grabaciones a las que les sometía Rebeca Llave eran terribles. Se amanecían en el cine El Coloso, de La Victoria, con ingenieros que no sabían grabar instrumentos eléctricos. Estaban acostumbrados a las guitarras acústicas de los músicos de valses criollos y a las quenas de los folkloristas. Cuando metían los amplificadores se armaba un escándalo. Ponían el micro al parlante de la guitarra y se producía una distorsión terrible. Entonces anulaban los amplificadores y los conectaban directamente a la grabadora. En el momento preciso en el que registraban su sonido Los Saicos no escuchaban la música que tocaban, solo la batería en el fondo y tenían que tocar de memoria y ver luego qué había resultado. No había audífonos de ningún tipo y debían tocar todos juntos en vivo. Ni siquiera se grababa por pistas. Eran grabaciones prehistóricas, y el sonido resultante era obviamente prehistórico, cavernícola;
Estar con una disquera les permitió un mejor trabajo de promoción y de contactos. Los Cinco Latinos, (de Argentina)acompañando a su cantante solista, Estela Rabal, se convirtieron en padrinos de la banda al llegar a Perú. En la misma conferencia de prensa estaban también Los Saicos. Era el verano de 1965 y el sudor pegaba los uniformes a sus cuerpos. Les propusieron ir a tocar a Argentina cuando se hubieran afianzado en el Perú.
Cuando acabó su contrato con Dis Perú, pensaron que una compañía más grande les sentaría bien. Fue el principio de una serie de desaciertos que los condujeron al fin y ya en el verano de 1966 Erwin se casó y tuvo una hija llamada Tabatha, como la hija de Elizabeth Montgomery en Hechizada. Sus padrinos de matrimonio fueron Pablo de Madalengoitia y Fernando Casán conductor y director del programa Cancionísima, respectivamente. Antes de la boda, Erwin paraba todo el tiempo con Pancho, César y Rolando, pero su nuevo estado civil empezó a separarlos. El Chino Carpio acababa de terminar su carrera en la UNI, era ingeniero y quería dedicarse a su profesión. Para ese entonces la fama se les había subido a la cabeza y nadie quería dar su brazo a torcer. En marzo de 1966 repentinamente se acabó el grupo. No hicieron concierto de despedida ni ninguno de los miembros volvió a tocar en otra banda de rock que destacara. El único que volvió a grabar fue Erwin que hizo un 45 que jamás fue editado en un pequeño sello de Lima. La canción tenía su actitud habitual. Se llamaba "El Mercenario", y las radios no quisieron ponerla porque era demasiado agresiva.
En 1971 Erwin viajó a Estados Unidos. Empezó a cantar en bares mientras estudiaba física. Luego se puso a trabajar en la NASA en el transbordador espacial… Sólo estaba continuando su carrera… En 1980 César "Papi" Castrillón también emigró a Estados Unidos. Empezaron a ensayar en casa y a tocar música melódica para los amigos en la ciudad de Washington. Como tantos inmigrantes y exiliados, ignoraban saludablemente el Perú… En 1995 Erwin grabó un disco de salsa y ritmos tropicales llamado "Caramelo". El vinilo nunca llegaría a editarse porque la compañía discográfica juzgó que Erwin era demasiado viejo para promocionarlo. Los Saicos estaban incomunicados y nadie sabía de ellos -ni músicos ni fans-, lo que los convirtió en una leyenda urbana. En los 80 "Demolición" se erigió en el himno del Rock Subterráneo. Los primeros en hacer un cover fueron Kola Rock –con el finado Edgar "Killowatt" Barraza en la primera voz – , luego Leuzemia, en 1984 y en los 90´s el grupo Voz Propia también realizó el respectivo cover. La semilla de Los Saicos había florecido veinte años después, pero pocos habían escuchado las versiones originales. Los 45s de los Saicos fueron imposibles de encontrar hasta que en los 90 ElectroHarmonix editó en España un disco de vinilo donde aparecían todas sus canciones. Pronto se lo pudo encontrar en Perú pirateado en CD (y ahora puede bajarse de Internet).
Reaparecieron en Lince y hasta fueron condecorados .-
No paseaban en auto sicodélico ni se alimentaban de carne humana para poder seguir componiendo, Los Saicos reaparecieron en Lince 40 años después como parte de las celebraciones por los 70 años del distrito. En 1999 explotó la saicomanía, el sello discográfico Electro Harmonix reeditó en España los seis singles de Los Saicos, en vinilo, bajo el título de "Wild Teen Punk From Perú 1965: Los Saicos". El mundo entero volteó la mirada hacia Sudamérica y nadie lo podía creer. Incluso hay algunos que dicen que Los Saicos eran Argentinos o Colochos, nicagando..son más peruanos que la coima. Ellos fueron una de esas bandas únicas, que parecen adelantadas a su tiempo. Sus canciones fueron hechas hace cuarenta años atrás y aún siguen proyectando toda esa energía peligrosa y eso es algo que sólo las grandes bandas pueden hacer.
Los propios integrantes de la banda no salían de su asombro cuando encontraban en alguna página de internet referencias a la banda que formaron en un efímero momento de su juventud. En el país no se conocía mucho de sus historias, y menos aún de sus paraderos. Lo cierto es que se reencontraron en el 2005. El único que no estuvo presente fue Rolando Carpio, quien falleció de un ataque cardíaco en enero de ese mismo año. El "Chino" era ingeniero de sistemas y, ya retirado de la música, tenía una oficina en el mismo Lince que lo vio atravesar madrugadas guitarra al hombro. Su muerte pasó casi inadvertida para los medios nacionales, pero su recuerdo permanece vivo en el corazón de quienes aún hoy vibran escuchando sus magníficas canciones. En su lugar estuvo su hijo.
El alcalde del distrito los condecoró por ser la primera banda en tocar temas propios, y rebautizó una Bodega que quedaba en la esquina de la misma Calle Miller como la "Bodega Demolición".
“En nuestra más loca imaginación, nunca hubiéramos podido suponer que se nos iba a otorgar este extraordinario honor. Este honor no nos lo están dando a nosotros en este momento, sino a cuatro jóvenes de 1965 que expresaron la cultura de Lince porque todo lo que nosotros hicimos reflejaba la cultura juvenil de Lince. Nosotros no la inventamos, nosotros la concentramos y expresamos (..)Mi mamá no me dejaba romper los platos.Y yo creo que ese fue un grito primal, lo he analizado varias veces: Es un grito primal que no tiene parada, no tiene sincopación, todo es hacia delante, no hay nada hacia atrás, no te paras en un segundo. Todo el mundo grita vamos a romper y todo el mundo rompe. Yo creo que todos sentimos la necesidad de desfogar esa cosa interna. En la época en que nosotros éramos rocanroleros, no éramos violentos, pero nuestra música era violenta..por eso que nos trajo James Dean, él quería ser malo pero era bueno. Así éramos todos, teníamos que gritar algo!..así que sigamos rompiendo la estación del tren”,, comenta con humildad Erwin Flores, luego de ser condecorado con la medalla de honor del distrito en cuyas calles Los Saicos se conocieron y escribieron los primeros acordes de la historia del rock peruano. -En la actualidad, Flores tiene una empresa con sucursales en varios países del orbe, y para estar presente en esta ceremonia tuvo que viajar a Lima desde el Congo-.
“Siempre pensamos que queríamos hacer una música con la que pudiéramos expresar la velocidad con que en ese momento vivíamos. Y vivíamos tan salvajemente que el amor lo convertíamos en Demolición”, recuerda César “Papi” Castrillón, el ex bajista de la banda, en alusión a la canción más popular que compusieron allá por 1964.
El rock llegó al Perú el 15 de septiembre de 1955 con la llegada del film Blackboard Jungle(“Semilla de maldad”) en el cual se ejecutaba el tema "Rock around the clock" de Bill Haley y sus Cometas. El impacto del film en la juventud fue impresionante, ya que suscitó una identificación inmediata en los jóvenes.
Las primeras bandas de rock surgieron a mediados de la década de 1950. Pero una banda denominada Los Incas Modernos editaron en 1963 uno de los primeros álbumes de rock peruano, un año más tarde, con Los Saicos, el rock peruano dio el gran salto. Esta banda se caracterizó por ser una de las primeras en Sudamérica que escribió sus propias canciones y en español. Hasta ese momento sólo se utilizaba el inglés. Su mayor éxito y que los inmortalizaría se llama Demolición, el cual ha sobrevivido hasta nuestros días, siendo reinterpretado años después por la banda Leusemia. Otra banda muy importante de la década fue Los Shain's, también formados en el 1964. Fueron influenciados por bandas como The Ventures, propias de un estilo surf rock estadounidense, para luego pasar a un estilo más psicodélico. Los York's, fueron también otro grupo importante, quienes más bien eran influenciados por bandas británicas como los Rolling Stones y The Kinks. Llegaron a grabar cuatro LPs.
En la segunda mitad de la década del sesenta apareció lo que se conoce como la nueva ola, esta corriente musical se caracterizaba por un sonido simple y alejado de estridencias, diseñada para el consumo masivo. Hoy en día seria categorizada como música Pop. Las bandas más destacadas fueron Los Silverston's y Los Doltons, quienes reinterpretaron un éxito de Frankie Wilson & The Cavaliers, The last kiss, cuya versión en español se llama El Último Beso que se convirtió también en un éxito y sigue siendo interpretada hasta el día de hoy. Otra banda que destacó de este periodo fueron Los Belkings banda instrumental del Distrito de Lince que sigue presentándose hasta el día de hoy.
En 1968 se instauró en el Perú una dictadura militar encabezada por el General Juan Velasco Alvarado. Los argumentos centrales de su discurso remarcaban su carácter nacionalista y antiimperialista. Esto implicó una serie de medidas de rechazo a la penetración cultural yankee en la que el rock se vio directamente afectado, ya que se consideraba un medio de alienación juvenil. En primer lugar se prohibieron las matinales en 1969, que era la forma más fácil que tenían las bandas de rock para presentarse ante el público. Los medios de comunicación fueron confiscados y se dejó de transmitir el rock. La importación de equipos de sonido encareció con lo cual era casi imposible conseguir buenos equipos. Y finalmente, debido a la política internacional, el Rock peruano fue aislado de su conexión con la escena internacional. Todo esto quedó expresado con la cancelación del concierto Carlos Santana, cuando este se encontraba ya en el aeropuerto, que se iba a realizar en el Estadio de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. El Gobierno no halló excusa mejor para evitar el espectáculo que la posesión de marihuana sumado a los disturbios creados por estudiantes de izquierda de la Universidad San Marcos.
Durante este periodo, surgieron orquestas de salsa, baladistas y grupos de música criolla que coparon el espectro de los medios. El rock estaba dominado por el Billboard norteamericano y las principales radios del país en ese género difundían música en inglés. Esta situación perduró hasta mediados de la década de 1980. A pesar de todo algunas bandas lograron seguir adelante durante el periodo entre 1968 y 1972, como The St. Thomas Pepper Smelter, encabezado por Gerardo Manuel que se volvió uno de las bandas más populares de su tiempo. Luego, la banda Pax, encabezado por el guitarrista "Pico" Ego Aguirre antiguo miembro de Los Shain's, se convirtió en la primera banda de Heavy Metal en el Perú. Otra banda importante fue We All Together quienes desarrollaron un estilo bastante melódico influenciado directamente de The Beatles y especialmente por Paul McCartney. Pero la banda más importante de este periodo fue Traffic Sound quienes desarrollaron un estilo a veces hard rock y a veces psicodélico que luego se fusionó con ritmos andinos y afroperuanos. Además fue la primera banda peruana que realizó una gira en el extranjero, llegando hasta Brasil y Argentina.
A principios de la década de los 70, también se formó Tarkus, otro banda de Heavy Metal el cual no tocó muchas veces en los escenarios pero si grabo dos discos. Durante este periodo además, surgieron los primeros intentos de la fusión entre el rock, ritmos latinos y peruanos, en busca de un utópico mestizaje cultural que sigue hasta nuestros días. En ese sentido encontramos bandas como Polen y El Opio que llegaron a hacerse conocidas incluso a nivel internacional.
Era 1994, Miguelangel llegó al salón de clase tarde (como era su costumbre) yantes que empezara el odiado profe con las clases de matemáticas (que nunca entendíamos), nos mostró un cassette. Lo había conseguidoen Quilca, en las novedades que siempre se aventuraba abuscar cuando no había ganas de hacer la tarea ode ir al cole. Estábamos hartos de la música en inglés, del rock sin emoción de la radio y por eso nos refugiamos en nuestra inconformidad y nos sumergimos en la música subte que trataba de resurgir por esos días; y cuando nos mostró el cassette, con la carátula de unas tetas con una tijera en un pezón, nos alucinó bastante, mas aún con el nombre que encajaba perfectamente con esa imagen: Dolores Delirio.
Este demo tenía seis temas: Viento Satélite, Carmen (el dolor), Escenas de adiós, Vértigo, A cualquier lugar, ¿Noves el sol? (que coreamos a garganta pelada hasta quedarnos afónicos entre saltos, pogos y sudor, en lo que fue el Mas allá, el sargento pimienta, entre tantos otros), son clásicos del grupo.
Ese sonido que nos dejó Jeffrey Parra, Josué Vásquez, José Inoñan y Ricardo Brenneisen, en este demo: es crudoy con mucha energía, la esencia misma del grupo, nos despabilóde la modorra y nos dió esperanza de tener un buen grupo en la escena.
Han pasado los años y con ellos los cambios, el grupo pasó por una tragedia, en el 98 fallece en un accidente automovilístico JeffreyParra, y la formación original fue cambiando mucho desde entonces.
Muchos que los vimos en el inicio nos da una alegría tremenda rememorarlos escuchando este cassette, que se ha convertido con los años en imprescindible en la galería de influencias de Los Grumos.
En el año 97 sale a la venta uno de los mejores trabajos de VOZ PROPIA (Agrupación peruana sobreviviente de los 80´s), y uno de los mejores discos peruanos de los 90´s dicho sea de paso: Los días y las sombras. Con una de las mejores formaciones que hayan tenido: Miguel Angel Vidal (Voz), Montaña (Ex Leusemia, en la guitarra), Boui (bajo), Marcel Velaochaga (teclados), Natalia Gianella (coros) y Ulises Quiróz (batería). Con dos temas de este disco se filmarían sus primeros videos: "El Momento" y "Adagio", ambos dirigidos por Ricardo Ayala "El Anti".
El sello newyorkino Newsica NYC, edita su primer Cd titulado simplemente VOZ PROPIA, e incluía temas desde 1986 a 1997; Aquí se encuentra grabada una de sus mejores canciones: “El ancho rio”(..recuerdo, era como un pobre: pero ahora soy dueño de todo y de nada).
Dicho disco tendría dos presentaciones: una con el arte gráfico de Ulises Quiroz comúnmente llamado El Disco de la Guillette (fechado en 1997) y que tuvo que ser descartado por diversos errores ortográficos y por contener fotos ininteligibles; y otra con la carátula parecida al de Los Días Y Las Sombras realizado por Marcel Velaochaga (fechado en 1998) mucho mejor cuidada que la anterior.
A pesar de la gran acogida que tuvo este disco, el grupo se volvería a distanciar otra vez, volviéndose a juntar nuevamente en el año 2000, pero ya con algunos nuevos integrantes.
Noviembre del año 1994, y sale a escena una banda nueva: CENIZAS. Con una propuesta Post Punk, graban uno de los mejores DEMOS de los 90´s. Integrado por Oswaldo Rocha (ex Lima 13), Luciano Aguero, Luis Málaga y Fabián Paredes.
En el año 96 son fichados por EUREKA RECORDS, sucursal del VIRREY, grabando así su primera producción titulada SIN PERDON.
Otra banda emblemática del Rock Peruano. Toño (voz), David(guitarra, Benjamìn(bajo) y Angelo (bateria): QEPD CARREÑO.
"No puedo encontrar", un himno para todo aquel que desee animarse a hacer una banda de rock. El Videoclip rotaba continúamente en CANAL 33 (UHF) , en programas como HARD HEAD. La Banda volvió a los escenarios a mediados de los 90´s. Fue en esa época que dejaron un discazo "El Caballero de los Bares" producido por D2 RECORDS
(*)Sinverguenzas los Inyectores que se copiaron las notas de este tema, para hacer otra canción.
De los archivos grumosos ubicamos un video de un grupo fundamental para la banda , Leuzemia ,en su primera formación(la mejor sin duda) donde se ve a un Scoria flaco , un Daniel F empilao, un Montaña muchachón y un Kimba acelerao.Rata Sucia, himno del rock peruano de su primera producción ,sin duda de los mejores discos junto con el que le sigue de la banda. Discos basicos para el que quiera hacer rock amateur.
Nos hubiera gustado participar en el Disco tributo a Leusemia, ahora nos sentimos satisfechos de no haberlo hecho. Del disco solo rescatamos “Barras Malditas” en versión de M.A.S.A.C.R.E. y “A la kloaca” de Rafo Ráez.
Leusemia , a nuestro parecer, en su formación del año 1985, representa un hito en la historia del rock peruano. Al menos el vinilo editado por la discográfica “El Virrey”, refleja fidedignamente lo que ocurría por ese entonces en las calles y sobre todo con los jóvenes de esa época.
En palabras de uno de sus integrantes: “Leusemia, éramos nosotros, cuatro individuos que formamos este grupo, pero no éramos un grupo. Cada quien tenía su cosa por la cabeza”.
Fue una de las primeras bandas en cantar en español. Hasta esa época, solo se cantaba en inglés y se hacían demasiados covers.
Muchas cosas ya se han dicho acerca de la partida de Leo, del regreso a los escenarios en los 90´s (Del cual Martin y Miguel a. fueron partícipes), del continuo cambio, tanto en las formaciones como musicalmente. De si la banda se vendió o no se vendió, no viene al caso hablar. Los Grumos rescatan, ante todo, la energía del grupo allá por los 80´s con su formación original: Daniel F, Leo Scoria, Kimba Vilis y Raúl Montaña. A manera de homenaje, quisimos interpretar un tema de ese Vinilo.
Aranitas - Los Grumos Un nuevo refugio para la vida .- La canción “Las arañas de Matute, Marte y Kilowatt” de Raúl Montañez, fue rebautizada por la banda como “Arañitas” y es interpretada por Jammyl. Tuvimos la oportunidad de tocarla en vivo, en algunos conciertos allá por el Centro de Lima, teniendo una buena acogida por parte del público.
A raíz del reencuentro por los 25 años de Leusemia, entrevistaron a Leo Scoria (Ex bajista y fundador de la Banda) y le preguntaron cuál era la sensación en ese momento de todos los grupos, de toda la movida subterránea. ¿Era acaso algo como “Vamos a hacer esto un rato y vamos a quedarnos acá”? Leo respondió:
“..Algunos tenían proyectos, YO no tenía proyectos pero sin embargo estaba con ellos. Y más o menos los que tenían proyectos, que eran las personas más serias, y había muchos que eran muy serios y decían: ¡Ah no!, porque las cosas hay que hacerlas así, así o así. Para mí no era así, para mí era hacer lo que me diera la gana en ese momento y estar viviendo mi verdadera libertad. De poder decir si vivir o morir, o hacer una cosa o hacer la otra, o quedarme o viajar. Es muy difícil hablar de libertad cuando tienes pocas alternativas, y el mundo te da muy pocas alternativas...la sociedad, el sistema. Entonces te las tienes que crear, todas las cosas te las tienes que inventar tú mismo, no tienes que esperar que los demás te den una cosa. Entonces yo no podía depender de los demás, para mí la libertad significaba eso. Y significaba también no tener de todas maneras que planear algo, porque para mí podía ser una cuestión que no me gustaba o que era equivocada, entonces prefería elegir en el momento lo que había que hacer…”
(*) Tener identidad y actitud propia , es mejor que tener una banda y hacerla tuya a tu manera...Definitivamente.